El líder opositor israelí Gadi Eisenkot anunció el 3 de noviembre de 2026 que las formaciones reunidas para intentar desalojar del poder al primer ministro, Benjamín Netanyahu, acelerarán sus conversaciones para constituir un Gobierno de emergencia nacional. La alianza también pretende impulsar cambios legislativos en la Knéset, el Parlamento israelí, en un escenario abierto tras las elecciones del 27 de octubre.
El bloque está integrado por los partidos de Eisenkot, Naftali Bennett, Yair Lapid, Avigdor Líberman y Yair Golán. Según los resultados recogidos por Deutsche Welle y por la agencia EFE, esas formaciones disponen de 48 escaños, mientras que la coalición encabezada por Netanyahu suma 53. Ninguno de los dos espacios alcanza por sí solo la mayoría absoluta, fijada en 61 diputados sobre los 120 que componen la Cámara.
«Tenemos dos objetivos: formar un Gobierno de emergencia nacional y avanzar en medidas en la Knéset, incluida la elección de un nuevo presidente, la aprobación de leyes importantes y la derogación de aquellas que amenazan nuestra democracia».
Eisenkot afirmó que los equipos negociadores de los partidos opositores comenzarán a trabajar de inmediato y que las formaciones mantienen la coordinación. La alianza reúne a fuerzas situadas desde la izquierda hasta la derecha nacionalista y busca evitar que el país tenga que celebrar nuevas elecciones, al tiempo que plantea poner fin a la continuidad de Netanyahu al frente del Ejecutivo.
El papel de las listas árabes
Las dos listas árabes representadas en la Knéset obtuvieron conjuntamente 19 escaños. Su respaldo resulta determinante para cualquiera de los dos bloques que aspire a reunir los votos necesarios para gobernar. El grupo opositor alcanzaría 67 diputados si contara con esos apoyos, de acuerdo con los datos difundidos por EFE, seis por encima del umbral requerido.
- Coalición de Netanyahu: 53 escaños.
- Bloque opositor de Eisenkot: 48 escaños.
- Dos listas árabes: 19 escaños.
- Mayoría absoluta en la Knéset: 61 diputados.
La posible colaboración con las listas árabes constituye el principal desacuerdo entre los dos campos. Netanyahu ha reclamado encabezar una coalición amplia que excluya a esas formaciones y sostiene que la opinión pública israelí no quiere un Gobierno dependiente de ellas. Eisenkot, por su parte, ha situado la negociación con todos los grupos parlamentarios dentro de su estrategia para formar un Ejecutivo alternativo.
El dirigente opositor también advirtió de que los próximos días estarían marcados por declaraciones y maniobras políticas del Likud, el partido de Netanyahu. El anuncio de Eisenkot se produjo antes de que el presidente israelí, Isaac Herzog, iniciara las consultas con los partidos representados en el Parlamento para designar al diputado encargado de intentar formar el próximo Gobierno.