El presidente de Israel, Isaac Herzog, iniciará esta semana contactos con las formaciones representadas en la Knéset para buscar una salida al bloqueo surgido tras las elecciones celebradas el martes. El objetivo declarado por la Presidencia es facilitar acuerdos que permitan formar Gobierno y evitar que el país tenga que volver a votar.
Herzog recibirá el próximo miércoles los resultados oficiales de los comicios de manos de Noam Sohkberg, presidente del Comité Electoral Central. Después comenzará una ronda de reuniones en la Residencia Presidencial, a la que, según explicó, serán invitados todos los partidos y grupos parlamentarios.
“Espero que los representantes vengan con la mente abierta y, hoy añado, con el corazón abierto”, afirmó Isaac Herzog.
El presidente sostuvo que la campaña electoral ya terminó y que los dirigentes deben asumir el reparto de escaños surgido de las urnas. Herzog pidió a las fuerzas políticas que acudan a las consultas dispuestas a escuchar, intercambiar propuestas y explorar fórmulas para superar las diferencias.
Un Parlamento sin mayoría para ningún bloque
Los últimos datos de la Comisión Electoral Central sitúan al Likud, el partido del primer ministro Benjamín Netanyahu, como la fuerza más votada. Sin embargo, el bloque encabezado por Netanyahu no alcanzó los 61 escaños necesarios para controlar una Cámara de 120 diputados. La oposición dirigida por Gadi Eisenkot tampoco dispone por sí sola de esa mayoría.
El resultado ha abierto un periodo de negociaciones entre las distintas fuerzas parlamentarias. La aritmética de la Knéset permite plantear acuerdos entre sectores opositores y formaciones árabes, pero las diferencias entre sus dirigentes dificultan la construcción de una alianza de Gobierno. Los partidos árabes lograron avances en los comicios después de una campaña marcada por las posiciones del Gobierno de Netanyahu hacia esa minoría.
Las consultas presidenciales
Durante sus declaraciones, Herzog recurrió a la imagen de unas escaleras para describir la función de la ronda de contactos: ayudar a los líderes a abandonar las posiciones mantenidas durante la campaña y afrontar el nuevo equilibrio parlamentario. El presidente afirmó que tratará de hacerlo de forma prudente y ponderada.
La Presidencia deberá escuchar a las formaciones antes de designar al encargado de intentar formar el próximo Gobierno. El candidato no tiene que ser necesariamente el dirigente de la lista más votada: la legislación israelí permite elegir a quien, tras las consultas políticas, parezca tener mayores posibilidades de reunir el respaldo de una mayoría parlamentaria.
- El Comité Electoral Central entregará los resultados oficiales a Herzog el miércoles.
- La ronda de contactos estará abierta a todos los partidos y grupos de la Knéset.
- Ninguno de los dos principales bloques dispone por sí solo de los 61 escaños requeridos.
Las consultas se producirán después de unos comicios en los que el Likud conservó la primera posición, pero quedó lejos de la mayoría necesaria para gobernar. La falta de un bloque dominante deja en manos de las negociaciones entre partidos la formación del Ejecutivo y la posibilidad de evitar una nueva convocatoria electoral.