El Likud, la formación del primer ministro Benjamín Netanyahu, se ha impuesto en las elecciones legislativas celebradas el martes en Israel, según los resultados provisionales difundidos con el 85,6 % de los votos escrutados. Sin embargo, el bloque que respalda al jefe del Gobierno no alcanza la mayoría necesaria para controlar la Knéset y formar un Ejecutivo estable.
El recuento atribuye al bloque oficialista 53 escaños, ocho menos que los 61 diputados exigidos para obtener la mayoría en el Parlamento israelí, que cuenta con 120 miembros. La alianza encabezada por Netanyahu incluye a los partidos jaredíes, o ultraortodoxos, y a las formaciones nacionalistas religiosas de extrema derecha. El resultado deja abierta la negociación entre las distintas fuerzas parlamentarias para determinar quién podrá reunir los apoyos suficientes.
La oposición tampoco alcanza el umbral
El bloque opositor, liderado por el exjefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot y su partido Yashar, obtiene provisionalmente 48 escaños. Esa alianza reúne a partidos de orientaciones ideológicas diferentes, desde la derecha hasta la izquierda, unidos por el objetivo de apartar a Netanyahu del poder. Pese a situarse por debajo del bloque del primer ministro, tampoco dispone por sí sola de los votos necesarios para formar Gobierno.
El resultado individual del Likud no resuelve, por tanto, la composición del próximo Ejecutivo. La formación de Netanyahu mantiene la primera posición entre los partidos, pero la distribución provisional de escaños obliga a los bloques a buscar acuerdos con otras fuerzas representadas en la Knéset. El escrutinio todavía no es definitivo y las autoridades electorales deben trasladar los resultados oficiales antes de que se complete el proceso institucional.
- Likud y sus aliados: 53 escaños provisionales.
- Bloque opositor de Gadi Eisenkot: 48 escaños.
- Mayoría necesaria: 61 de los 120 diputados de la Knéset.
Herzog reclama acuerdos para evitar otra convocatoria
El presidente israelí, Isaac Herzog, ha pedido a los partidos que afronten las negociaciones con disposición a pactar ante el riesgo de un nuevo bloqueo político. Según las declaraciones difundidas por su oficina, el mandatario ha defendido que las fuerzas parlamentarias hagan todo lo posible para evitar que el país tenga que volver a celebrar elecciones.
“Hay algo que debe quedar claro, y ya lo dije antes de las elecciones: debemos hacer todo lo posible, sobre todo después de lo ocurrido ayer, para evitar otras elecciones”.
Herzog ha señalado que recibirá la próxima semana los resultados oficiales de las autoridades electorales y que después comenzará la ronda de consultas con los partidos. En esas conversaciones deberá establecerse qué dirigente cuenta con mayores posibilidades de reunir una mayoría parlamentaria. El presidente también ha destacado la participación registrada durante la jornada, que calificó de elevada, y la vinculó con el arraigo de los valores democráticos en Israel.
El recuento provisional no determina todavía quién encabezará el próximo Gobierno. Aunque el Likud conserva la ventaja y Netanyahu parte como el dirigente del partido más votado, los 53 escaños atribuidos a su bloque lo mantienen por debajo del umbral parlamentario. La oposición, con 48 diputados, afronta la misma limitación, por lo que la resolución del proceso dependerá de las negociaciones posteriores a la publicación de los resultados oficiales.