El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, advirtió sobre el riesgo de una "limpieza étnica" en Hebrón, en la Cisjordania ocupada, tras una amplia operación militar israelí que, según la municipalidad, ha obligado a 3.189 personas a abandonar sus hogares.
La ofensiva del Ejército israelí comenzó después de un ataque en el que dos palestinos mataron, según las autoridades israelíes, a dos soldados en un puesto de control cercano a la ciudad. Los autores del ataque murieron en el intercambio de disparos, según la información recogida por el medio que difundió el comunicado.
"El castigo colectivo constituye una grave violación del derecho internacional. Las amenazas de vaciar y borrar barrios enteros también suscitan serias preocupaciones sobre una posible limpieza étnica"
El Alto Comisionado añadió que las medidas aplicadas por las fuerzas israelíes, incluidas órdenes para que residentes abandonaran sus viviendas, la destrucción de viviendas y locales comerciales y las restricciones de movimiento, generan "serias preocupaciones" por un uso "innecesario y desproporcionado de la fuerza" y por su carácter presuntamente punitivo.
Desplazamiento y medidas en el terreno
La municipalidad de Hebrón informó en un comunicado de que 3.189 personas han sido obligadas a abandonar sus hogares a raíz de la operación militar. Según el mismo relato, las tropas israelíes entraron en el barrio de Ein Deir Baha, donde residían los atacantes, y ordenaron a los vecinos recoger sus pertenencias y evacuar la zona.
- La operación incluyó desalojos forzosos y demoliciones de viviendas y comercios, según denuncias recogidas por la nota.
- El Alto Comisionado señaló que el confinamiento y las restricciones están obligando a muchas personas a permanecer encerradas en sus hogares o en barrios colindantes.
- Türk reclamó que quienes fueron desplazados deben poder regresar y que Israel garantice compensaciones y reparaciones por desalojos y demoliciones ilegales, según su comunicado.
En su declaración, el Alto Comisionado relacionó además algunas manifestaciones públicas de altos responsables israelíes con un propósito punitivo en las medidas aplicadas, lo que, dijo, "es inaceptable". La nota señala que estas declaraciones han aumentado las preocupaciones sobre el eventual fin de barrios enteros para la población palestina local.
Reacciones institucionales y contexto
La ofensiva en Hebrón, informó la fuente, fue una respuesta del Ejército israelí tras la muerte de los dos soldados en un ataque, ocurrido días antes de las elecciones en Israel. La operación ha generado condenas y alertas por parte de organismos internacionales y autoridades palestinas: la Autoridad Nacional Palestina (ANP) calificó las acciones de "castigo colectivo" en comunicados recogidos por la misma cobertura.
La ONU ha vuelto a poner el foco en las operaciones en la Cisjordania ocupada y en las consecuencias humanitarias para la población civil, con llamadas a que cualquier uso de la fuerza respete las obligaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos. En la nota se reclama, asimismo, que se investiguen las presuntas violaciones y que se proteja el derecho de los desplazados a regresar y a recibir reparación.
| Elemento | Dato |
|---|---|
| Personas desplazadas (municipalidad de Hebrón) | 3.189 |
| Autor de la advertencia | Volker Türk, Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos |
| Área afectada | Ein Deir Baha y barrios de Hebrón, Cisjordania ocupada |
La fuente que difundió la nota recoge que las tropas israelíes registraron la vivienda y alrededores de los atacantes y que las operaciones coincidieron con un refuerzo de medidas de seguridad en la región en los días previos a las elecciones israelíes.
El Alto Comisionado pidió también que Israel asegure compensaciones por desalojos y demoliciones ilegales y que cese lo que definió como el uso desproporcionado de la fuerza, según el comunicado citado en la información.
La cobertura citada documenta, por último, el efecto inmediato sobre la población civil, el cierre de rutas y la pérdida de acceso a servicios y medios de subsistencia como consecuencia de los desalojos y las demoliciones.