Los dibujos realizados por niños y niñas en la Franja de Gaza constituyen, según Médicos Sin Fronteras (MSF), una ventana a trastornos emocionales y traumas derivados de años de conflicto, desplazamientos y pérdidas. La organización subraya que la salud mental pediátrica es una necesidad urgente y forma parte de su respuesta médica en la zona.
MSF recoge testimonios y creaciones de menores que reflejan «miedo, violencia y pérdidas». Entre los ejemplos citados por la ONG aparecen frases recogidas en los dibujos como:
"Mamá, entra en casa" — Rahaf, 11 años
"Nuestra casa ya no existe" — Motassem, 14 años
"Echo de menos a mis abuelos" — Dina, 9 años
La organización explica que, cuando los niños no pueden verbalizar lo vivido, recurren al dibujo para plasmar recuerdos y temores. MSF señala que esas producciones no solo permiten identificar síntomas invisibles —ansiedad, alteraciones del sueño o estrés traumático— sino que también facilitan intervenciones terapéuticas mediante actividades lúdicas y grupales.
Atención y cifras
En su balance, MSF informa que, desde finales de 2023 hasta septiembre de 2026, sus equipos en Gaza realizaron:
- Más de 132.000 consultas individuales de salud mental.
- Apoyo a más de 246.000 personas mediante actividades grupales de salud mental.
| Periodo | Consultas individuales | Personas en actividades grupales |
|---|---|---|
| Finales 2023 - septiembre 2026 | 132.000+ | 246.000+ |
MSF detalla que sus programas combinan juego, música, conversación y dibujo para ayudar a los niños a expresar emociones y recuperar, de forma temporal, espacios seguros. La organización opera en clínicas como la de Zeitún, en Ciudad de Gaza, donde se desarrollan estas actividades.
Difusión y visibilidad
La ONG subraya además el esfuerzo por llevar estas voces más allá de la Franja. En un ejemplo citado, el dibujo de una menor llegó a Barcelona con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, en una intervención artística que pretendió visibilizar la situación de los niños en Gaza y sensibilizar a la comunidad internacional.
En su comunicado, MSF atribuye el impacto en la infancia al contexto de violencia sostenida y utiliza el término «genocidio» para describir la gravedad de la situación que, según la ONG, está afectando profundamente la salud mental de los menores. Esa calificación aparece en el relato de la propia organización y no implica una determinación judicial; la nota de MSF expone su evaluación de las consecuencias humanitarias sobre la población infantil.
La documentación de MSF aporta cifras y testimonios que evidencian una demanda creciente de atención psicológica en Gaza y la necesidad de integrar la salud mental en la respuesta humanitaria.