Abdul Samha, un refugiado palestino originario de Cisjordania, lleva más de dieciséis meses en prisión provisional en España, sin haber sido juzgado. La Audiencia Nacional ordenó su ingreso en prisión el 19 de junio de 2025, en una causa por presunto terrorismo cuya investigación permanece bajo secreto de sumario.
Samha llegó a España después de haber abandonado Cisjordania y de haber pasado por distintos países. En territorio español obtuvo el reconocimiento de su condición de refugiado e intentó rehacer su vida mientras trabajaba en empleos precarios y permanecía separado de su familia, que continúa en Palestina. Su defensa cuestiona la justificación del riesgo de fuga utilizado para mantenerlo encarcelado.
«¿Adónde creen que puedo ir?»
La pregunta, formulada por Samha desde una prisión de Valencia, está relacionada con su situación de exilio y con la imposibilidad de regresar a su lugar de origen. Según el relato publicado por El Salto, el refugiado tampoco pudo viajar a Cisjordania cuando murió su hijo, de 15 años, durante una incursión israelí en Qalqilia el 20 de junio de 2024. Samha se encontraba entonces en España y no pudo acompañar a su familia durante el entierro.
Una investigación iniciada en 2023
La investigación judicial comenzó en noviembre de 2023. Entre los elementos mencionados en la resolución que acordó la prisión figuran publicaciones en redes sociales, contenidos relacionados con el movimiento islamista Hamás y las Brigadas Al-Qassam, además de comunicaciones y otros materiales que los investigadores consideran indicios de radicalización.
El medio señala que se trata de acusaciones graves que deben ser examinadas por los tribunales y recuerda que una imputación no equivale a una declaración de culpabilidad. Samha publicaba habitualmente en árabe y difundía contenidos de naturaleza diversa, según el mismo relato:
- Noticias sobre la situación en Gaza y denuncias de la muerte de civiles palestinos.
- Críticas a la Autoridad Palestina y a gobiernos árabes.
- Contenidos sobre acontecimientos militares y organizaciones palestinas.
La causa continúa abierta y bajo secreto de sumario. En estas condiciones, el contenido conocido de la investigación procede de la resolución judicial citada por El Salto y de los materiales que, según los investigadores, sustentan la acusación. El encarcelamiento de Samha sigue siendo provisional: no existe una sentencia y el proceso aún no ha concluido.
El debate sobre la prisión preventiva
El caso plantea, de acuerdo con el reportaje, la situación de una persona reconocida como refugiada que permanece privada de libertad durante más de un año y cuatro meses sin juicio. La prisión fue acordada de forma comunicada y sin fianza, mientras la Audiencia Nacional mantiene abierta la investigación por presunto terrorismo.
La historia está marcada también por la separación familiar derivada del exilio palestino. La muerte del hijo de Samha en Cisjordania ocurrió casi un año antes de su encarcelamiento en España, pero el refugiado no pudo regresar para despedirse de él. El reportaje presenta ambos hechos dentro de una misma trayectoria de desplazamiento, pérdida familiar y proceso judicial todavía pendiente.