El primer ministro del Líbano, Nawaf Salam, advirtió este miércoles contra cualquier decisión que pueda arrastrar de nuevo al país a una confrontación entre Irán, Estados Unidos e Israel. Aunque no mencionó expresamente a Hezbolá, sus palabras fueron interpretadas en el contexto del papel político y militar que desempeña el movimiento libanés, respaldado por Teherán, y de la posibilidad de una nueva extensión regional de los combates vinculados con Gaza.
«No aceptamos que el país vuelva a convertirse en un escenario del conflicto de otros», dijo Nawaf Salam.
Salam afirmó que el Líbano ya ha pagado un precio elevado por los enfrentamientos registrados en su territorio. El sur del país se convirtió en uno de los principales frentes conectados con la guerra iniciada después del ataque de Hamás contra Israel del 7 de octubre de 2023. Según el relato recogido por Bitácora, Hezbolá comenzó entonces a lanzar ataques contra Israel en apoyo de Hamás y, posteriormente, también efectuó disparos en respaldo de Irán cuando empezaron las operaciones conjuntas de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní el 28 de febrero.
Advertencia ante una nueva escalada
El jefe del Gobierno libanés renovó su advertencia ante los riesgos de que el país vuelva a quedar involucrado en una confrontación regional. «Frente a los riesgos de una nueva disputa en la región, renuevo mi advertencia sobre los peligros de deslizar al Líbano a una nueva aventura sin sentido al servicio de intereses externos», declaró, sin identificar directamente a la organización a la que dirigía el mensaje.
La información señala que un acuerdo de alto el fuego alcanzado en junio entre Israel y Hezbolá redujo la mayoría de los enfrentamientos de mayor intensidad. Sin embargo, el pacto no ha eliminado las tensiones: el Ejército israelí mantiene presencia en una parte importante del sur del Líbano y se siguen registrando ataques esporádicos por ambas partes, según el mismo reporte.
El frente libanés en las conversaciones entre Washington y Teherán
El conflicto en el Líbano se ha convertido también en uno de los puntos de fricción de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. De acuerdo con Bitácora, Teherán ha rechazado cualquier acuerdo con Washington que no incluya el final de los combates en el Líbano y en Gaza. La situación libanesa aparece así vinculada a la cuestión palestina tanto por la relación de Hezbolá con Hamás como por la conexión entre los distintos frentes abiertos desde octubre de 2023.
- Advertencia: Nawaf Salam pidió evitar que el Líbano sea arrastrado a una nueva confrontación regional.
- Alto el fuego: el acuerdo de junio redujo los combates, pero no puso fin a los ataques esporádicos ni a la presencia del Ejército israelí en el sur del país.
- Dimensión palestina: la participación de Hezbolá se ha presentado en relación con el respaldo a Hamás y con la guerra en Gaza.
Salam sostuvo que el Líbano no debe volver a ser utilizado como escenario de conflictos ajenos. Sus declaraciones se producen mientras persisten las tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel y mientras el frente del sur del Líbano continúa relacionado con la guerra de Gaza y con las negociaciones diplomáticas sobre la región.