Un juez de un tribunal militar libanés ha imputado a 13 personas por su presunta relación con un camión que transportaba explosivos atribuidos a Hezbolá, según informó la Agencia Nacional de Noticias, el medio oficial del Estado. La medida judicial llega después de que las autoridades interceptaran el vehículo a comienzos de octubre en un control de la carretera que conecta Beirut con el valle de la Becá, en el este del país.
Dos de los acusados fueron detenidos cuando se produjo la incautación y permanecen bajo custodia. Los otros 11 no han sido localizados y han sido imputados en rebeldía. Entre los procesados hay cinco personas identificadas únicamente mediante alias, debido a que las autoridades no conocen sus nombres reales. La imputación, por sí sola, no equivale a una condena.
Los cargos de la investigación
El expediente incluye acusaciones relacionadas con la seguridad interna del Estado, la posesión de armas y explosivos y la creación de asociaciones ilícitas destinadas a debilitar la autoridad estatal. Las diligencias están a cargo de la justicia militar libanesa, mientras continúa la búsqueda de los acusados que no fueron detenidos.
- 13 personas han sido imputadas en el procedimiento.
- El cargamento incluía 780 kilogramos de explosivos.
- Entre el material figuraban 250 kilogramos de TNT y 250 kilogramos de explosivo plástico C-4.
La incautación provocó un debate político en el Líbano, en un momento en que Hezbolá afronta presiones para entregar sus armas al Estado. La Agencia Nacional de Noticias señaló que algunos sectores acusaron al movimiento de preparar acciones contra opositores internos. Esa hipótesis forma parte de las reacciones públicas al caso y no aparece acreditada como conclusión judicial en la información difundida sobre las imputaciones.
La versión de Hezbolá
Hezbolá reconoció posteriormente que los explosivos le pertenecían. El movimiento afirmó que el material estaba destinado a ser utilizado contra las fuerzas israelíes desplegadas en el sur del Líbano y solicitó a las autoridades la devolución del cargamento, así como la liberación de los dos detenidos. La organización no había formulado comentarios sobre las imputaciones cuando se difundió la información.
El caso se desarrolla en el marco de la disputa sobre el control de las armas en el Líbano y de las tensiones entre Hezbolá e Israel. La referencia del movimiento a un eventual uso del material contra fuerzas israelíes sitúa el expediente dentro de la dimensión regional del conflicto palestino-israelí, aunque la investigación judicial se centra en hechos ocurridos en territorio libanés y en posibles delitos contra la seguridad del Estado.