La relatora especial de Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados, Francesca Albanese, presentó ante la Asamblea General un informe en el que denuncia la destrucción de la función pública del periodismo palestino desde el comienzo de la ofensiva israelí tras el 7 de octubre de 2023. El documento, titulado La verdad bajo los escombros: los medios de comunicación en tiempos de genocidio, sostiene que la eliminación de periodistas, la censura y la difusión de determinadas narrativas han dificultado el conocimiento de los hechos y la exigencia de responsabilidades.
El informe emplea el término “mediacidio” para describir un proceso que, según Albanese, no se limita a la muerte o persecución de profesionales de la información. La relatora lo vincula también con la destrucción de infraestructuras informativas, las restricciones a la libertad de expresión y el debilitamiento de las normas profesionales destinadas a garantizar la cobertura independiente de los conflictos.
“La destrucción sistemática de la función pública de los medios de comunicación”.
La definición aparece en el informe para explicar el concepto utilizado por la relatora. Albanese sostiene que estas prácticas han acompañado a las violaciones denunciadas en Palestina y, según su valoración, han contribuido a dificultar la rendición de cuentas. La calificación de genocidio corresponde a la relatora y figura en el marco de su informe presentado a la Asamblea General; no constituye por sí misma una sentencia judicial.
Entre los datos recopilados, el documento registra que casi 300 periodistas y trabajadores palestinos de los medios habrían muerto desde octubre de 2023. También señala que más de 400 resultaron heridos, que alrededor de 70 habrían sido asesinados como represalia por su trabajo y que más de 100 fueron detenidos. Según el mismo informe, unos 30 profesionales permanecían encarcelados en el momento de su elaboración.
- Casi 300 periodistas y trabajadores de medios palestinos muertos, según el informe.
- Más de 400 heridos y más de 100 detenidos.
- Alrededor de 70 muertes estarían relacionadas, según el documento, con represalias por la labor informativa.
La investigación identifica tres mecanismos relacionados entre sí: los ataques y la persecución contra periodistas palestinos, el control del relato mediante censura y propaganda atribuidas por la relatora a Israel, y la difusión internacional de enfoques que, a su juicio, relegan las voces palestinas. El texto cuestiona de forma específica la responsabilidad de grandes medios internacionales y de plataformas digitales en la circulación de esas narrativas.
El informe también denuncia la destrucción de la infraestructura informativa en Palestina y la pérdida de testigos capaces de documentar lo que ocurre sobre el terreno. Albanese considera que la combinación de muertes, detenciones, censura y silencio institucional ha afectado tanto al derecho a informar como a la posibilidad de investigar las denuncias. El documento fue presentado este lunes ante la Asamblea General de Naciones Unidas.