El Ministerio de Asuntos Exteriores de Palestina ha encargado a sus embajadas y oficinas diplomáticas que intensifiquen las gestiones ante los gobiernos donde están acreditadas para recabar una "reacción internacional inmediata" frente al aumento de las acciones israelíes en Hebrón y en otros puntos de los territorios palestinos ocupados, según una nota oficial difundida el 24 de octubre de 2026.
En el comunicado, la cartera diplomática describió una combinación de medidas aplicadas en Hebrón: desplazamientos forzosos, demoliciones de viviendas y bienes, el cierre del recinto sagrado de Haram al Ibrahimi y agresiones contra la población y lugares de culto. El ministerio también advirtió del riesgo de que las operaciones militares se extiendan a otras áreas de Cisjordania.
“La reacción de la comunidad internacional debe ir más allá de las meras condenas verbales y traducirse en ‘medidas concretas y disuasorias’ que pongan freno a la impunidad”, dijo el Ministerio de Exteriores en su nota, en la que también alertó contra episodios de “desplazamiento forzoso, genocidio y limpieza étnica”.
El documento vincula además la escalada con el calendario político en Israel: señala que determinadas manifestaciones de altos cargos israelíes que abogan por extender a Cisjordania las fórmulas empleadas en la Franja de Gaza podrían fomentar la violencia y provocar evacuaciones masivas de barrios enteros. El ministerio expresó su temor a que la situación alcance cotas no vistas desde 1967 y advirtió que los derechos de los ciudadanos palestinos podrían verse sacrificados por decisiones con fines políticos internos.
Reclamaciones diplomáticas y peticiones concretas
El Ministerio pidió a las misiones palestinas que trabajen para obtener de los gobiernos receptores:
- Una respuesta inmediata y coordinada frente a las acciones en Hebrón y otros puntos de los territorios ocupados.
- Medidas concretas y disuasorias que vayan más allá de condenas públicas.
- Protección efectiva de la población civil, de tierras e instituciones palestinas y de los espacios sagrados.
La comunicación oficial relaciona asimismo la actual dinámica con las elecciones en Israel y con declaraciones de responsables israelíes favorables a operaciones más amplias en Cisjordania, aunque el texto atribuye esa vinculación a la evaluación del Gobierno palestino y no aporta pruebas adicionales sobre la intención o planificación de nuevas campañas militares.
Hechos denunciados por el ministerio
| Acción denunciada | Descripción según el Ministerio |
|---|---|
| Desplazamientos forzosos | Evacuaciones de familias y barrios enteros, con riesgo de expulsión de hogares. |
| Demoliciones | Destrucción de viviendas y bienes en zonas de Hebrón, entre ellas Farsh al Hawa y otros barrios. |
| Cierre de lugares sagrados | Restricciones y cierre del recinto de Haram al Ibrahimi, según la nota oficial. |
La nota oficial solicita que las acciones internacionales incluyan medidas que limiten la impunidad y garanticen la protección de la población civil. El comunicado usa términos contundentes —como la referencia a “desplazamiento forzoso, genocidio y limpieza étnica”— atribuibles al Gobierno palestino en su llamamiento, sin que el texto aporte una valoración jurídica independiente ni señale si ha habido denuncias ante tribunales internacionales en relación con estos hechos.
La instrucción del Ministerio se produce en paralelo a una intensificación de operaciones israelíes en Hebrón tras un ataque el 23 de octubre en un puesto de control, que provocó la muerte de dos soldados israelíes y de dos palestinos abatidos por las fuerzas israelíes, hechos cubiertos ampliamente por la prensa internacional. Diversos informes y organismos internacionales han señalado en las últimas horas restricciones a la circulación, demoliciones y evacuaciones en la ciudad, que es un centro comercial y religioso del sur de Cisjordania.
El llamamiento del Ejecutivo palestino abre ahora un capítulo de diplomacia activa por parte de la representación palestina en el exterior para intentar transformar la condena internacional en medidas concretas que, según el ministerio, frenen la escalada y protejan a la población civil.