El Ministerio de Sanidad de Gaza anunció el miércoles 21 de octubre de 2026 que las reservas del aceite lubricante necesario para el funcionamiento de los generadores eléctricos de los hospitales se han agotado, una situación que, según el organismo, amenaza con dejar sin electricidad servicios médicos esenciales.
En un comunicado, el ministerio alertó sobre el riesgo de un "colapso" y un "deterioro mecánico inmediato" de los grupos electrógenos que aún operan en la Franja, y precisó que su parada afectaría a "numerosos departamentos vitales y que salvan vidas". El texto añadió que los hospitales necesitan más de 2.500 litros de aceite al mes para mantener en marcha los generadores, cuyo consumo se ha incrementado por las largas jornadas de funcionamiento y la ausencia de mantenimiento adecuado.
"La crisis supone el colapso y el deterioro mecánico inmediato de los generadores que aún funcionan... su parada interrumpiría el suministro eléctrico a numerosos departamentos vitales y que salvan vidas", dijo el Ministerio de Sanidad de Gaza.
Estado del abastecimiento y trabas al ingreso de suministros
El comunicado del ministerio señaló que las soluciones de emergencia aplicadas hasta ahora —que han permitido la entrada de cantidades limitadas de aceite— ya no proporcionan margen para mantener los equipos. Además, señaló que desde la semana anterior dejaron de entrar a Gaza los camiones comerciales que abastecían los mercados de productos frescos y, en la práctica, también el suministro de repuestos y consumibles médicos depende de la coordinación con el COGAT, el organismo militar israelí que gestiona asuntos civiles y controla los pasos fronterizos.
El COGAT no respondió a la consulta sobre el agotamiento del aceite, pero en un comunicado posterior al cierre de las fronteras la semana pasada afirmó que Gaza está "inundada de ayuda humanitaria y suministros alimentarios"; la discrepancia entre esa afirmación y la advertencia del Ministerio de Sanidad subraya la persistencia de problemas logísticos para llegar a centros sanitarios.
Impacto sanitario documentado
Los hospitales de la Franja, ya tensionados por años de bloqueo, daños en infraestructuras y demanda sostenida de servicios de emergencia, dependen de generadores para mantener en funcionamiento departamentos como quirófanos, unidades de cuidados intensivos y equipos de imagen diagnóstica. El ministerio advirtió específicamente del riesgo para estos servicios ante la falta de aceite lubricante y la imposibilidad de realizar mantenimientos preventivos adecuados.
- Necesidad mensual declarada: más de 2.500 litros de aceite lubricante.
- Consecuencia inmediata advertida: colapso y deterioro mecánico de generadores y pérdida de electricidad en departamentos vitales.
- Restricción fronteriza: desde el miércoles previo no circulan camiones comerciales que abastecían mercados y suministros, según el ministerio.
| Concepto | Dato |
|---|---|
| Consumo mensual requerido (aceite) | 2.500 litros |
| Estado de entrada de camiones comerciales | Suspendida desde la semana anterior, según autoridades gazatíes |
El anuncio del Ministerio de Sanidad llega en un momento en que la red hospitalaria de la Franja arrastra limitaciones crónicas: suministros médicos escasos, combustible insuficiente y plantas eléctricas sometidas a uso continuo sin el mantenimiento adecuado. El ministerio instó a "todas las partes implicadas" a intervenir de inmediato para garantizar la entrada de aceite y piezas de recambio necesarias para evitar la paralización de servicios críticos.
El contraste entre la denuncia de las autoridades sanitarias y la declaración del COGAT sobre la existencia de abundante ayuda humanitaria ilustra la dificultad de que los insumos lleguen efectivamente a hospitales y centros de salud, un problema que el ministerio atribuye a las restricciones en los pasos fronterizos y a las limitaciones logísticas internas.
No se registran cifras adicionales en el comunicado sobre cuántos hospitales quedarían afectados de forma inmediata ni sobre la cantidad exacta de aceite disponible en cada centro; el ministerio se limitó a advertir del agotamiento general de las reservas y a reclamar una intervención urgente para asegurar el suministro y evitar daños irreversibles en la operatividad hospitalaria.